Lujuria de pensarte, soñarte, conocerte, abrazarte, besarte, poseerte, perderte y añorarte
Gula de no querer dejar de probar tu piel aun ya conociendo cada centímetro de ti.
Mi avaricia no es mas que el afán de poder tenerte para mi solamente, esa inclinación que me hace quererte ciegamente.
La pereza de no realizar alguna acción para robarte el corazón , ni de pedirte perdón cuando cometa un error.
Ira al verte partir de mis brazos sin atreverme a hacer nada por la segunda palabra en la oración pasada.
Envidia al sentir la desdicha de no tener lo mismo que el otro, envidia de que el te tenga a ti y yo solo sentimientos rotos.
El orgullo siempre presente, perdido en la soberbia ciegamente pensando siempre que no necesitaría de ella.
Son siete pecados capitales envueltos en un circulo vicioso entre la relación tuya, mía y los otros.